Mercurio, el planeta más pequeño del sistema solar y el más cercano al Sol, es un mundo fascinante lleno de misterios. Aunque su proximidad al Sol dificulta su estudio, este cuerpo celeste ha capturado la atención de los astrónomos desde hace miles de años, incluso desde la época de los sumerios.
Mercurio: un planeta diminuto con una gran historia
Con un diámetro ligeramente superior al de la Luna terrestre, Mercurio es el planeta más pequeño del sistema solar. A pesar de su tamaño, tiene una densidad sorprendente debido a su núcleo metálico, que representa el 85% de su radio. Esto lo convierte en el segundo planeta más denso después de la Tierra.
Un día interminable en Mercurio
El día en Mercurio (una rotación completa sobre su eje) dura aproximadamente 59 días terrestres. Sin embargo, un año en Mercurio (una órbita completa alrededor del Sol) dura solo 88 días terrestres. Esto significa que un día solar, el tiempo que tarda el Sol en regresar al mismo punto del cielo, equivale a 176 días terrestres.
Este es el aspecto detallado de Mercurio, el planeta del Sistema Solar más próximo al Sol y el más pequeño. NASA/JHU Applied Physics Lab/Carnegie Inst. Washington pic.twitter.com/AR2t2ZklH7
— Enrique Coperías (@CienciaDelCope) May 7, 2019
Temperaturas extremas
Aunque está cerca del Sol, Mercurio no tiene una atmósfera que retenga el calor. Durante el día, las temperaturas pueden alcanzar hasta 430 °C, mientras que por la noche descienden a -180 °C. Estas fluctuaciones extremas son algunas de las más radicales en el sistema solar.
Un planeta con historia sumeria
Hace 5,000 años, los sumerios ya habían identificado a Mercurio y lo asociaban con dioses. Su observación continúa siendo relevante, ya que las misiones como MESSENGER y BepiColombo han revelado nuevos datos sobre su geología y composición.



